Semana #3


LOS NIVELES PARA ANALIZAR INFORMACIÓN 

 

Al igual que las 2 semanas anteriores me dirigí al mismo salón y me senté en el mismo lugar, junto a las mismas personas, supongo que si la siguiente semana esto continua, terminaré omitiéndolo en las próximas bitácoras. Tal y como las semanas pasadas empezamos leyendo las bitácoras anteriores. Esta vez Santiago y Luna fueron los voluntarios para participar. El texto de Santiago fue leído por Natalia, recuerdo que era muy interesante escuchar lo que estaba leyendo, ya que Natalia leía muy bonito, el profesor le recordó a Santiago a importancia de separar las ideas en párrafos más cortos, para que al leer no nos quedemos sin aire. El profesor me seleccionó para que leyera el texto de Luna, tenía miedo de no leer tan bien como Natalia o de que no se me entendiera, ya que tiendo a hablar muy rápido y Luna a escribir mucho. 

 

Tal y como lo predije, el texto de Luna era bastante largo y tenía muchos detalles que solo me ponían a pensar, Wow como se le ocurrió eso, y compararlo con lo que yo había escrito en mi ponencia de la semana. A raíz de las bitácoras que leímos el profesor decidió que era momento de subir el nivel y para esto procedió a explicarnos cuales eran los niveles para analizar la información.  

 

El primero era el nivel Literal, automáticamente lo asocie con decir las cosas textuales que habían pasado y que todos sabíamos. El segundo nivel era el inferencial, que según lo entendí era deducir las cosas a partir de una información específica. El tercero, el intertextual hacía referencia a relacionar la información con algún conocimiento previo o información adicional que tuviéramos. Y el cuarto, y más complicado era el nivel de pensamiento crítico, nivel analítico y propositivo, abreviado en las siglas A.C.P.; que es cuando vamos más allá, buscamos alternativas y proponemos ideas. Y el objetivo de la clase es llevarnos al cuarto nivel en las bitácoras que por este momento apenas están en el primero. 

 

No tengo memoria de haber aprendido en algún momento de mi vida niveles para analizar información, pero me parece demasiado útil para fomentar el desarrollo crítico, no quedarnos con lo primero que entendemos sino desarrollarlo para darle validez y autenticidad a lo que escribimos. En ese instante entendí como todos los ejercicios y actividades que hacíamos podían estar relacionados entre sí. Recuerdo específicamente la lectura “La revolución virtual: riesgos y desafíos”, pero puntualmente con el pensamiento de Aleks Krotosky una locutora, periodista y psicóloga americana que nos planteaba su punto de vista direccionado a como estamos tan controlados por el internet y por los medios, que nos quedamos con lo primero que nos dicen , y no investigamos más fuentes o nos cuestionamos lo que se nos plantea, nos hemos convertido en una sociedad que quiere todo inmediato y fácil, en vez de buscar mejores alternativas. (Albarello, 2012) 

 

Continuando con la clase, el profesor nos puso un video para aprender a identificar que preguntas nos pedían un nivel de análisis de información. El video era una entrevista entre Jordán Peterson y Cathy Newman, que nos mostraba como funcionaban las dobles intenciones a la hora de hablar, a como saber identificarlas, y a cómo actuar cuando nos las plantean. Fue muy interesante ver cómo podemos saber que nos están atacando, pero no sabemos de qué manera defendernos y contrarrestar al otro desde el respeto, obviamente. Esto usualmente haciendo uso de las falacias argumentativas, una idea que desarrollare más adelante. 

 

El profesor empezó a realizar una serie de preguntas que empezaron con algo muy simple y explicito que cualquiera que haya visto el video lo podría responder. La segunda pregunta nos hacía involucrar un poco más las ideas que nos había transmitido el video, y lo que creíamos de este. La tercera pregunta fue la más interesante y probablemente por eso es la que más recuerdo. Era identificar algún momento, situación o circunstancia que se nos haga similar a la del video. Algunos hablaron de debates presidenciales en el sentido de las dobles intenciones que se manejan ahí, de los juzgados en los que se debe determinar a partir de los argumentos si son válidos, y el que más me llamo la atención fue la relación que Natalia hizo con algo que había aprendido en una clase en tercer semestre.  

 

Nos habló de la falacia conocida como “El hombre de Paja” que es cuando se tergiversa un argumento con el fin de ridiculizar o cambiar las ideas que alguien quería expresar; también es conocida cómo falacia del espantapájaros o del monigote. En ese momento me hizo recordar todas las falacias que había visto en el colegio, y como son más comunes de lo que creemos. Algunas de las que recuerdo son:  

 

-Ad Hominem: Es cuando lo que se expone no va en contra de los argumentos sino de la persona que los dijo, atacándolo directamente. 

-Ad Verecundiam: Consiste en hacer un mal uso de los argumentos de autoridad, ya sea no dando la información completa o solo exponiendo un fragmento que nos respalde 

-Ad Populum: Se basa en la popularidad, y en decir si algo es bueno o malo a partir de la cantidad de personas que lo usen, o lo apoyen dependiendo del caso 

Esas y el hombre de Paja son las que más recuerdo, a pesar de que sé que existen muchas más. 

 

El aporte de Natalia le pareció brillante al profesor y nos comentó que eso es lo que estaba buscando, que relacionáramos cosas de la clase, con conocimientos previos que tuviéramos, y que a partir de ese momento las bitácoras que le enviamos cada semana, debían cambiar. Que debíamos conectarlo con cosas que supiéramos o viéramos, o con las lecturas y videos que nos dejaba, para así, dejar de repetir todos, la misma información, y más bien agregarle cosas novedosas que pensamos o relacionamos con lo que sucede en clase. 

Y así como siempre muy cerca de las 6 dimos por terminada la sesión, y por ende esta bitácora.  

Nos vemos mis queridos lectores la próxima semana 

 

Juliana Carvajal Ramírez 

 

 

Referencias: 

Albarello, F. (2012). La revolución virtual: riesgos y desafíos. Austral Comunicación, 1(2), 1-6. https://doi.org/10.26422/aucom.2017.0102.alb 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Semana #12

Semana #5